VACACIONES
Recientemente he llegado de vacaciones junto a mi familia, una semana larga en Córdoba ciudad que me ha impresionado la verdad sea dicha. En ella he encontrado una gente maravillosa como es la andaluza. Hemos visitado la mezquita cosa que recomiendo ya que impresiona tanto por fuera como por dentro, la sinagoga no muy grande pero que demuestra que en esta maravillosa ciudad supieron convivir tres religiones, Católica, musulmana y Judía (lo cual hoy en día se hace imposible). El barrio de la judería con sus tabernas y tiendecillas para turistas, calles estrechas en las cuales te tienes que apartar para dejar pasar a los coches tanto a motor como a caballo, lugares maravillosos para pasear con tu familia, después a echar un buen trago con esos caldos maravillosos como son los Montilla y en su defecto una buena caña fresquita acompañada de cochifrito o puntillas o un buen plato de Jamón.
Si la visita a la Mezquita fue maravillosa la del Alcazar de lo Reyes Católicos y caballerizas reales fue simplemente espectacular, pisando sus jardines evocando a los caballeros de su época, subiendo a la torre del Homenaje con sus impresionantes escalones imaginando a los arqueros correr para ocupar sus posiciones de defensa.

Visitamos la ciudad de los niños donde mi Álvaro se lo paso genial a la orilla del Guadalquivir, parque que tendría que tener cualquier ciudad.
En definitiva he visitado una ciudad y una tierra simplemente maravillosa, y que volveré a visitar.
¡AAAHHHH!, se me olvidaba nunca me había gustado el flamenco hasta que lo escuche a las orillas del Guadalquivir con un oloroso en la mano.
Recientemente he llegado de vacaciones junto a mi familia, una semana larga en Córdoba ciudad que me ha impresionado la verdad sea dicha. En ella he encontrado una gente maravillosa como es la andaluza. Hemos visitado la mezquita cosa que recomiendo ya que impresiona tanto por fuera como por dentro, la sinagoga no muy grande pero que demuestra que en esta maravillosa ciudad supieron convivir tres religiones, Católica, musulmana y Judía (lo cual hoy en día se hace imposible). El barrio de la judería con sus tabernas y tiendecillas para turistas, calles estrechas en las cuales te tienes que apartar para dejar pasar a los coches tanto a motor como a caballo, lugares maravillosos para pasear con tu familia, después a echar un buen trago con esos caldos maravillosos como son los Montilla y en su defecto una buena caña fresquita acompañada de cochifrito o puntillas o un buen plato de Jamón.
Si la visita a la Mezquita fue maravillosa la del Alcazar de lo Reyes Católicos y caballerizas reales fue simplemente espectacular, pisando sus jardines evocando a los caballeros de su época, subiendo a la torre del Homenaje con sus impresionantes escalones imaginando a los arqueros correr para ocupar sus posiciones de defensa.
Visitamos la ciudad de los niños donde mi Álvaro se lo paso genial a la orilla del Guadalquivir, parque que tendría que tener cualquier ciudad.
En definitiva he visitado una ciudad y una tierra simplemente maravillosa, y que volveré a visitar.
¡AAAHHHH!, se me olvidaba nunca me había gustado el flamenco hasta que lo escuche a las orillas del Guadalquivir con un oloroso en la mano.